
Visitando el palacio real de Aranjuez nos podemos encontrar con alegorías de las Artes Liberales. La más significativa se encuentra en el dormitorio de la reina, que antes había sido el estudio de Carlos IV.
La habitación está decorada con alegorías del buen gobierno, y por ello no puede faltar -como en toda corte ilustrada- el desarrollo de las ciencias.
Lamentablemente para Carlos IV la decoración fué pura teoría pues su gobierno dejó mucho que desear.

Tiempo de exámenes parciales. Si calculamos las medias de las notas –especialmente de matemáticas- observamos como la media en cada grupo está próxima a 5, y la desviación típica en torno a 2. En Junio la media tiende a subir a 6. Esto se traduce en un elevado número de suspensos.
Para André Antibi, en su provocador libro La constante macabra, esto es así por herencia de los tiempos en que la matemática servía para seleccionar. Las consecuencias son la desmotivación de muchos estudiantes y que otros muchos expresen de mayores lo mal que se le daban las matemáticas sin atisbo de vergüenza.
Antibi plantea -con crudeza- que un profesor prepara las pruebas de antemano para predecir el resultado. Ni muchos aprobados ni muchos suspensos. Si falla en su anticipación lo corregirá en el siguiente o repite el control.
Este profesor francés puede tener razón o no. La ley Antibi, la constante macabra, puede estar en decadencia o puede haber sido un fantasma, pero en todo caso el planteamiento es digno de reflexión.
También Antibi plantea otra perversión del sistema (ley antimacabra): el regalo de la nota para obtener estudiantes en materias poco solicitadas o para ganar la complicidad.
La virtud es un equilibrio difícil.

La portada de hoy de El País es digna de comentario: dos porcentajes. En uno de ellos el uso es adecuado y en el otro desmesurado y confuso.
Los porcentajes son una herramienta de comunicación potente y forman parte de la competencia matemática imprescindible para la ciudadanía de un país libre. Pero según el contexto -en lugar de ayudar- distorsiona.
Así, que los talibanes campen a sus anchas por el 72% del territorio es una noticia clara y comprensible. También es una noticia que obliga a reflexionar.
Que Martínsa inflara parcelas un 19000% es confuso y –sin dejar de ser verdad- exagera algo que es escandaloso sin necesidad de llegar a tanto. Es más claro decir simplemente que Martínsa multiplicó el valor de alguna parcela por casi 200. Si después continuamos leyendo vemos que el patrimonio de suelo debe ser minusvalorado en total un 30% y no dividido por 200.
El País incurre pues en dos falacias matemáticas: aplicar porcentajes donde es mejor usar otra expresión y confundir extremo con media. Los titulares matemáticamente confusos nos obligan a leer noticias que no nos interesan a los que no somos acreedores ni compradores de Martínsa, pero que si nos preocupamos por la información veraz.


Valery ha sido catalogado como el poeta más cerebral del siglo XX (junto con su discípulo español Jorge Guillen). La reciente traducción al castellano de los inseparables Cuadernos del autor de El cementerio marino nos muestra su pasión matemática.
Las siguientes citas hablan por sí mismas. Pocas veces se puede decir algo con más belleza y sensibilidad:
Hacer matemáticas –es decir, hacer visible y tangible todo el trabajo propio de la mente sobre un problema dado-…es totalmente embriagador.
La imaginación es siempre extrañamente tímida. Son los matemáticos quienes más lejos han llegado.
Hay quienes oponen la geometría a la poesía En lo que a mí respecta, cuando la poesía languidece, con gusto hago geometría, y a menudo veo reaparecer la poesía por reacción natural contra un abuso de geometría.
Los tres mejores ejercicios – los únicos quizá para la inteligencia, son: hacer versos, cultivar las matemáticas, y el dibujo.

Organizado por la Federación Española de Sociedades de Profesores de Matemáticas, y coordinado por la Sociedad Andaluza Thales, ha tenido lugar en Córdoba entre los días 27 y 30 de Noviembre de 2008 el seminario sobre Análisis y Desarrollo de la Competencia Matemática tal como está prevista en las leyes y en las pruebas de diagnóstico tipo PISA.
El funcionamiento del seminario consistió en dos conferencias plenarias de especialistas (profesores Rico y Goñi) y cuatro grupos de trabajo con un coordinador y un relator preasignados por la Federación.
Es de destacar el ambiente de trabajo y colaboración para conseguir que la innovación que supone definir el aprendizaje en términos de competencias no se convierta en un mero adorno de la rutina, ya que ni se han transformado de forma significativa los libros de texto ni los programas de contenidos.